domingo de ramos liturgia de la palabra 5 de abril de 2020
Primera lectura del libro de Isaías (50,47): Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espiaba el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor me abrió el oído. Y yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes ni salivazos. El Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado. Salmo Responsorial: 21,8-9.17-18a-19-29.23.24 R/ Dios mio, Dios mio, ¿por qué me has abandonado? Al verme, se burlan de mi, hacen visajes, menean la cabeza: "Acudio al Señor, que lo ponga a salvo; que libre, si tanto lo quiere." R/. Me acorrala una jauría de mastines, me ceca una banda de malhechores; me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. R/ Se reparten mi ropa, echan a suertes mi túnica. ...