Primera lectura del profeta Ezequiel. 2,8-2,4
Esto dice el Señor: tú, hijo de hombre, escucha lo que te voy a decir; no seas rebelde como ese pueblo rebelde: abre tu boca y come lo que te daré. Yo miré y vi una mano extendida hacia mí, y en ella había un libro enrollado Lo desplegó delante de mí, y estaba escrito de los dos lados, en él había cantos fúnebres, gemidos y lamentos. El me dijo Hijo del hombre, come lo que tienes delante: come este tollo, y ve a hablar a los israelitas.
Yo abrí mi boca y él me hizo comer ese rollo. Después me dijo. Hijo de hombre, alimenta tu vientre y llena tus entrañas con este libro que yo te doy. Yo lo comí y era en mi boca dulce como la miel. el me dijo: Hijo del hobre, dirígete a los israelitas y comunícales mis palabras .
SALMO RESPONSORIAL 99.2.3.5
R/ !Qué dulce al paladar tu promesa, Señor¡
Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R/
Tus preceptos son mi delicia,
tus decretos son mis consejeros. R/.
Más estimo yo los preceptos de tu boca
que miles de monedas de oro y plata. R/.
!Que dulce al paladar tu promesa:
más que miel en la boca¡. R/.
Tus preceptos son mi herencia perpetua,
la alegría de mi corazón.
Abro la boca y respiro,
ansiando tus mandamiento. R/.
EVANGELIO SEGUN SAN MATEO.
En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: <¿Quién es el mas grande en el Reino de los Cielos?>.
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: <Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo. Cuídense de despreciar a cualquiera de esos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre Celestial.
¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegraría más por ella que por las noventa y nueve que no se en extraviaron. De la misma manera, el Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños. Palabra de dios
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