liturgia de la palabra EVANGELIIO del 10 de abril de 2020
EVANGELIO Segun San Juan 18,1-19,42
Jesús paso con sus discípulos al otro lado del estero de Cédrón. Ahí había un huerto donde entró con sus discípulo. Pero también Judas, el que lo entregaría. Conocía este lugar porque Jesús se había reunido muchas veces allí con su discípulo. Llevó pues, consigo soldados del batallón y policías mandados por los jefes de los sacerdotes y os fariseos, llegó allí con linternas, antorchas y armas.
Jesús sabía lo que le iba a pasar. Se adelantó y preguntó: "¿A quién buscan?" Dijeron: "A Jesús de Nazaret" Jesús les dijo: "Yo soy".(Judas el traidor, estaba también en medio de ellos).Cuando Jesús dijo "yo soy", respondieron y cayeron por tierra. Les pregunto de nuevo: "¿A quién buscan?" Dijeron: "A Jesús de Nazaret" Jesús le dijo: "Ya les he dicho que soy yo. Si me buscan a mi, dejen irse a estos" Con lo quándole la oreja derecha, e se cumplió la palabra que él había dicho No he perdido a ninguno de los que tú me has dado".
Simón Pedro tenía una espada, la sacó e hirió a Malco, siervo del jefe de los sacerdotes, cortándole la oreja derecha. Jesús dijo a Pedro: "coloca la espada en su lugar. ¿acaso no beberé la copa que mi Padre me da a beber?".
Entonces la tropa, con su jefe y los policías enviados por los judíos, se apoderaron de Jesús, le amarraron las manos, y lo llevaron primero donde Anás. Porque éste era suegro de Caifás. jefe de los sacerdotes; y Caifás es el que había dicho a los judíos: "Es necesario que muera un hombre por el pueblo".
Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Ese otro discípulo era conocido del jefe de los sacerdotes y por eso entró en el patio de la casa al mismo tiempo que Jesús. Pedro quedó afuera, junto a la puerta hasta que el otro discípulo conocido del jefe de los sacerdotes salió y habló con la portera, que o dejó entrar. La portera dijo a Pedro: "A lo mejor tú también eres de los discípulos de ese hombre". A lo que Pedro respondió: "No no lo soy".
El jefe de los sacerdotes preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su enseñanza. Jesús contestó: "Yo he hablado abiertamente al mundo: He enseñado en la casa de oración y en el Ejemplo, en los lugares donde se reúnen todos los judíos. No he hablado nada en secreto. ?Porqué me preguntas a mi? Pregúntales a los que me han escuchado ellos saben lo que yo he enseñado:"
Al oir esto uno de los policias que estaba allí dio a Jesús una bofetada en la cara, diciendo: "¿Es esa la manera de contestar al jefe de los sacerdotes) Jesús contestó; "si he hablado mal, muéstrame en qué, pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?".
Anás lo envió atado donde Caifás, jefe de los sacerdotes. Simón Pedro quedó calentándose en el patio. Le preguntaron: "¿No eres tú también uno de sus discípulos?" Contestó: "No lo soy". Uno de los servidores del jefe de los sacerdotes, pariente del hombre al que Pedo le había cortado la oreja le dijo "¿No te vi acaso con él en el huerto?" De nuevo negó Pedro y el seguida cantó el gallo.
Jesus es juzgado por el poder politico de aquel ROMA
Amanecía llevaron a Jesús desde la casa de Caifas al tribunal del gobernador. Los judíos no entraron porque ese contacto con los paganos los hubiera hecho impuros, impidiéndoles celebrar la Pascua. Pilato entonces salió a ellos y les preguntó: "¿de que acusan a este hombre?". le contestaron: "si no fuera un malhechor, no lo habríamos traído ante ti .Pilato les dijo: "Llevándoselo y júzguenlo según su ley". Los judíos contestaron: "No tenemos autorización para aplicar pena de muerte". Con esto se cumplía la palabra que había dicho Jesús sobre la manera como iba a morir".
¿Viene de ti esta pregunta o repites lo que otros te han dicho de mi?" Pilato contesto "¿Acaso soy judío yo?" Tu nación y los jefes de los sacerdotes te han entregado a mi, ¿qué has hecho?". Jesús constesto: "Mi reino no es de este mundo; si fuera rey como los de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera en manos de los judíos:. pero mi Reino no es de acá" Pilato le pregunto: "¿Entonces tu eres Rey?". Jesús contestó: "Tu lo has dicho. Yo soy Rey, Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad. Todo hombre que está departe de la verdad, escucha mi voz".
Pilato le dijo. "¿Qué es la verdad?" y luego salió de nuevo donde estaban los judíos. Les dijo no encuentro ningún motivo para condenar a este hombre. como es costumbre, en la Pascua voy a dejar libre a un reo. ¿quieren que les suelte al Rey de los judíos?. los judíos se pusieron gritar: "A ese no. suelta mejor a Barrabas" y Barrabas era un bandido.
Entonces Pilatos ordenó que tomaron a Jesús y lo azotaran. Después, los soldados tejieron unan corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le colgaron en los hombros una capa de color rojo como la usan los reyes. Y se acercaban a él y le decían: "Viva el rey de los judíos" y le daban bofetadas.
Pilato volvió a salir, y les dijo: "Miren, lo voy a traer de nuevo para que sepan que no encuentro ninguna causa para condenarlo!" Entonces salió Jesús afuera llevando la corona de espinas y el manto rojo. Pilato les dijo: "Aquí esta el hombre".
Al verlo los jefes de los sacerdotes y los policías del templo comenzaron a gritar. Crucificarlo crucificarlo, Pilato contesto: "Tómenlo ustedes y crucifiquenlo. Yo no encuentro motivo para condenarlo. Los judíos contestaron: Nosotros tenemos una ley y según esta Ley debe morir porque se hizo pasar por Hijo de Dios".
cuando Pilato escuchó esto,tuvo mas miedo. volvió al tribunal y preguntó a Jesús: "¿De dónde eres tu?. Pero Jesús no le contestó palabra. Por lo que Pilato le dijo: ¿no me constas a mi?, no sabes que esta en mis manos dejarte libre o mandarte a crucificar? Jesús le respondió: ¿"tu no tendrías ningún poder sobre mi, si no lo hubieras recibido de lo Alto. Por eso, el que me entregó a tí tiene mayor pecado que tu.
-desde este momento, Pilato buscaba la manera de dejarlo en liberta. pero los judíos comenzaron a gritar: "Si lo dejas libre, no eres amigo del Cesar: porque todo el que se proclama rey va contra el Cesar". Al oír esto Pilato hizo comparecer a Jesús ante el pueblo y se sentó en el tribunal, en el patio llamado del Empedrado (en hebreo Gabata).
Luego pusieron una Cruz de madera en sus espaldas fue llevado a un lugar llamado la calavera que en hebreo se dice la "Golgota", allí lo crucificaron y al lado pusieron dos personas mas, Pilato mando a escribir un letrero para poner sobre la Cruz y tenia escrito ·JESUS DE NAZARET REY DE LOS JUDIOS",
Jesús paso con sus discípulos al otro lado del estero de Cédrón. Ahí había un huerto donde entró con sus discípulo. Pero también Judas, el que lo entregaría. Conocía este lugar porque Jesús se había reunido muchas veces allí con su discípulo. Llevó pues, consigo soldados del batallón y policías mandados por los jefes de los sacerdotes y os fariseos, llegó allí con linternas, antorchas y armas.
Jesús sabía lo que le iba a pasar. Se adelantó y preguntó: "¿A quién buscan?" Dijeron: "A Jesús de Nazaret" Jesús les dijo: "Yo soy".(Judas el traidor, estaba también en medio de ellos).Cuando Jesús dijo "yo soy", respondieron y cayeron por tierra. Les pregunto de nuevo: "¿A quién buscan?" Dijeron: "A Jesús de Nazaret" Jesús le dijo: "Ya les he dicho que soy yo. Si me buscan a mi, dejen irse a estos" Con lo quándole la oreja derecha, e se cumplió la palabra que él había dicho No he perdido a ninguno de los que tú me has dado".
Simón Pedro tenía una espada, la sacó e hirió a Malco, siervo del jefe de los sacerdotes, cortándole la oreja derecha. Jesús dijo a Pedro: "coloca la espada en su lugar. ¿acaso no beberé la copa que mi Padre me da a beber?".
Entonces la tropa, con su jefe y los policías enviados por los judíos, se apoderaron de Jesús, le amarraron las manos, y lo llevaron primero donde Anás. Porque éste era suegro de Caifás. jefe de los sacerdotes; y Caifás es el que había dicho a los judíos: "Es necesario que muera un hombre por el pueblo".
Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Ese otro discípulo era conocido del jefe de los sacerdotes y por eso entró en el patio de la casa al mismo tiempo que Jesús. Pedro quedó afuera, junto a la puerta hasta que el otro discípulo conocido del jefe de los sacerdotes salió y habló con la portera, que o dejó entrar. La portera dijo a Pedro: "A lo mejor tú también eres de los discípulos de ese hombre". A lo que Pedro respondió: "No no lo soy".
El jefe de los sacerdotes preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su enseñanza. Jesús contestó: "Yo he hablado abiertamente al mundo: He enseñado en la casa de oración y en el Ejemplo, en los lugares donde se reúnen todos los judíos. No he hablado nada en secreto. ?Porqué me preguntas a mi? Pregúntales a los que me han escuchado ellos saben lo que yo he enseñado:"
Al oir esto uno de los policias que estaba allí dio a Jesús una bofetada en la cara, diciendo: "¿Es esa la manera de contestar al jefe de los sacerdotes) Jesús contestó; "si he hablado mal, muéstrame en qué, pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?".
Anás lo envió atado donde Caifás, jefe de los sacerdotes. Simón Pedro quedó calentándose en el patio. Le preguntaron: "¿No eres tú también uno de sus discípulos?" Contestó: "No lo soy". Uno de los servidores del jefe de los sacerdotes, pariente del hombre al que Pedo le había cortado la oreja le dijo "¿No te vi acaso con él en el huerto?" De nuevo negó Pedro y el seguida cantó el gallo.
Jesus es juzgado por el poder politico de aquel ROMA
Amanecía llevaron a Jesús desde la casa de Caifas al tribunal del gobernador. Los judíos no entraron porque ese contacto con los paganos los hubiera hecho impuros, impidiéndoles celebrar la Pascua. Pilato entonces salió a ellos y les preguntó: "¿de que acusan a este hombre?". le contestaron: "si no fuera un malhechor, no lo habríamos traído ante ti .Pilato les dijo: "Llevándoselo y júzguenlo según su ley". Los judíos contestaron: "No tenemos autorización para aplicar pena de muerte". Con esto se cumplía la palabra que había dicho Jesús sobre la manera como iba a morir".
¿Viene de ti esta pregunta o repites lo que otros te han dicho de mi?" Pilato contesto "¿Acaso soy judío yo?" Tu nación y los jefes de los sacerdotes te han entregado a mi, ¿qué has hecho?". Jesús constesto: "Mi reino no es de este mundo; si fuera rey como los de este mundo, mis servidores habrían luchado para que no cayera en manos de los judíos:. pero mi Reino no es de acá" Pilato le pregunto: "¿Entonces tu eres Rey?". Jesús contestó: "Tu lo has dicho. Yo soy Rey, Para esto nací, para esto vine al mundo, para ser testigo de la Verdad. Todo hombre que está departe de la verdad, escucha mi voz".
Pilato le dijo. "¿Qué es la verdad?" y luego salió de nuevo donde estaban los judíos. Les dijo no encuentro ningún motivo para condenar a este hombre. como es costumbre, en la Pascua voy a dejar libre a un reo. ¿quieren que les suelte al Rey de los judíos?. los judíos se pusieron gritar: "A ese no. suelta mejor a Barrabas" y Barrabas era un bandido.
Entonces Pilatos ordenó que tomaron a Jesús y lo azotaran. Después, los soldados tejieron unan corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le colgaron en los hombros una capa de color rojo como la usan los reyes. Y se acercaban a él y le decían: "Viva el rey de los judíos" y le daban bofetadas.
Pilato volvió a salir, y les dijo: "Miren, lo voy a traer de nuevo para que sepan que no encuentro ninguna causa para condenarlo!" Entonces salió Jesús afuera llevando la corona de espinas y el manto rojo. Pilato les dijo: "Aquí esta el hombre".
Al verlo los jefes de los sacerdotes y los policías del templo comenzaron a gritar. Crucificarlo crucificarlo, Pilato contesto: "Tómenlo ustedes y crucifiquenlo. Yo no encuentro motivo para condenarlo. Los judíos contestaron: Nosotros tenemos una ley y según esta Ley debe morir porque se hizo pasar por Hijo de Dios".
cuando Pilato escuchó esto,tuvo mas miedo. volvió al tribunal y preguntó a Jesús: "¿De dónde eres tu?. Pero Jesús no le contestó palabra. Por lo que Pilato le dijo: ¿no me constas a mi?, no sabes que esta en mis manos dejarte libre o mandarte a crucificar? Jesús le respondió: ¿"tu no tendrías ningún poder sobre mi, si no lo hubieras recibido de lo Alto. Por eso, el que me entregó a tí tiene mayor pecado que tu.
-desde este momento, Pilato buscaba la manera de dejarlo en liberta. pero los judíos comenzaron a gritar: "Si lo dejas libre, no eres amigo del Cesar: porque todo el que se proclama rey va contra el Cesar". Al oír esto Pilato hizo comparecer a Jesús ante el pueblo y se sentó en el tribunal, en el patio llamado del Empedrado (en hebreo Gabata).
Luego pusieron una Cruz de madera en sus espaldas fue llevado a un lugar llamado la calavera que en hebreo se dice la "Golgota", allí lo crucificaron y al lado pusieron dos personas mas, Pilato mando a escribir un letrero para poner sobre la Cruz y tenia escrito ·JESUS DE NAZARET REY DE LOS JUDIOS",
Jesús le respondió:
+ “He hablado abiertamente al mundo; siempre enseñé en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada en secreto. ¿Por qué me interrogas a mí? Pregunta a los que me han oído qué les enseñé. Ellos saben bien lo que he dicho”.
C. Apenas Jesús dijo esto, uno de los guardias allí presentes le dio una bofetada, diciéndole:
S. “¿Así respondes al Sumo Sacerdote?”
C. Jesús le respondió:
+ “Sí he hablado mal, muestra en qué ha sido; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?”
C. Entonces Anás lo envió atado ante el Sumo Sacerdote Caifás. Simón Pedro permanecía junto al fuego. Los que estaban con él le dijeron:
S. “¿No eres tú también uno de sus discípulos?”
C. Él lo negó y dijo:
“No lo soy”.
C. Uno de los servidores del Sumo Sacerdote, pariente de aquél al que Pedro había cortado la oreja, insistió:
S. “¿Acaso no te vi con Él en la huerta?”
C. Pedro volvió a negarlo, y en seguida cantó el gallo.
C. Desde la casa de Caifás llevaron a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Pero ellos no entraron en el pretorio, para no contaminarse y poder así participar en la comida de Pascua. Pilato salió adonde estaban ellos y les preguntó:
S. “¿Qué acusación traen contra este hombre?”
C. Ellos respondieron:
S. “Si no fuera un malhechor, no te lo hubiéramos entregado”.
C. Pilato les dijo:
S. “Tómenlo y júzguenlo ustedes mismos, según la ley que tienen”.
C. Los judíos le dijeron:
S. “A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie”.
C. Así debía cumplirse lo que había dicho Jesús cuando indicó cómo iba a morir. Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le preguntó:
S. “¿Eres Tú el rey de los judíos?”
C. Jesús le respondió:
+ “¿Dices esto por ti mismo u otros te lo han dicho de mí?”
C. Pilato replicó:
S. “¿Acaso yo soy judío? Tus compatriotas y los sumos sacerdotes te han puesto en mis manos. ¿Qué es lo que has hecho?”
C. Jesús respondió:
+ “Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que Yo no fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí”.
C. Pilato le dijo:
S. “¿Entonces Tú eres rey?”
C. Jesús respondió:
+ “Tú lo dices: Yo soy rey. Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. El que es de la verdad, escucha mi voz”.
C. Pilato le preguntó:
S. “¿Qué es la verdad?”
C. Al decir esto, salió nuevamente a donde estaban los judíos y les dijo:
S. “Yo no encuentro en Él ningún motivo para condenarlo. Y ya que ustedes tienen la costumbre de que ponga en libertad a alguien, en ocasión de la Pascua, ¿quieren que suelte al rey de los judíos?”
C. Ellos comenzaron a gritar, diciendo:
S. “¡A Él no, a Barrabás!”
C. Barrabás era un bandido.
C. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo azotó. Los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza. Lo revistieron con un manto púrpura, y acercándose, le decían:
S. “¡Salud, rey de los judíos!”
C. Y lo abofeteaban. Pilato volvió a salir y les dijo:
S. “Miren, lo traigo afuera para que sepan que no encuentro en Él ningún motivo de condena”.
C. Jesús salió, llevando la corona de espinas y el manto púrpura. Pilato les dijo:
S. “¡Aquí tienen al hombre!”
C. Cuando los sumos sacerdotes y los guardias lo vieron, gritaron:
S. “¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!”
C. Pilato les dijo:
S. “Tómenlo ustedes y crucifíquenlo. Yo no encuentro en Él ningún motivo para condenarlo”.
C. Los judíos respondieron:
S. “Nosotros tenemos una Ley, y según esa Ley debe morir porque Él pretende ser Hijo de Dios”.
C. Al oír estas palabras, Pilato se alarmó más todavía. Volvió a entrar en el pretorio y preguntó a Jesús:
S. “¿De dónde eres Tú?”
C. Pero Jesús no le respondió nada. Pilato le dijo:
S. “¿No quieres hablarme? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y también para crucificarte?”
C. Jesús le respondió:
+ “Tú no tendrías sobre mí ninguna autoridad, si esta ocasión no la hubieras recibido de lo alto. Por eso, el que me ha entregado a ti ha cometido un pecado más grave”.
C. Desde ese momento, Pilato trataba de ponerlo en libertad. Pero los judíos gritaban:
S. “Si lo sueltas, no eres amigo del César, porque el que se hace rey se opone al César”.
C. Al oír esto, Pilato sacó afuera a Jesús y lo hizo sentar sobre un estrado, en el lugar llamado “el Empedrado”, en hebreo, “Gábata”.
Era el día de la Preparación de la Pascua, alrededor del mediodía. Pilato dijo a los judíos:
S. “Aquí tienen a su rey”.
C. Ellos vociferaban:
S. “¡Sácalo! ¡Sácalo! ¡Crucifícalo!”
C. Pilato les dijo:
S. “¿Voy a crucificar a su rey?”
C. Los sumos sacerdotes respondieron:
S. “No tenemos otro rey que el César”.
C. Entonces Pilato se lo entregó para que lo crucificaran, y ellos se lo llevaron.
C. Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al lugar llamado “del Cráneo”, en hebreo “Gólgota”. Allí lo crucificaron; y con Él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en el medio. Pilato redactó una inscripción que decía: “Jesús el Nazareno, rey de los judíos”, y la colocó sobre la cruz.
Muchos judíos leyeron esta inscripción, porque el lugar donde Jesús fue crucificado quedaba cerca de la ciudad y la inscripción estaba en hebreo, latín y griego. Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato:
S. “No escribas: “El rey de los judíos”, sino: Éste ha dicho: Yo soy el rey de los judíos””.
C. Pilato respondió:
S. “Lo escrito, escrito está”.
C. Después que los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron también la túnica, y como no tenía costura, porque estaba hecha de una sola pieza de arriba abajo, se dijeron entre sí:
S. “No la rompamos. Vamos a sortearla, para ver a quién le toca”.
C. Así se cumplió la Escritura que dice: “Se repartieron mis vestiduras y sortearon mi túnica”. Esto fue lo que hicieron los soldados.
C. Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien Él amaba, Jesús le dijo:
+ “Mujer, aquí tienes a tu hijo”.
C. Luego dijo al discípulo:
+ “Aquí tienes a tu madre”.
C. Y desde aquella Hora, el discípulo la recibió como suya.
C. Después, sabiendo que ya todo estaba cumplido, y para que la Escritura se cumpliera hasta el final, Jesús dijo:
+ “Tengo sed”.
C. Había allí un recipiente lleno de vinagre; empaparon en él una esponja, la ataron a una rama de hisopo y se la acercaron a la boca. Después de beber el vinagre, dijo Jesús:
+ “Todo se ha cumplido”.
C. E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
C. Era el día de la Preparación de la Pascua. Los judíos pidieron a Pilato que hiciera quebrar las piernas de los crucificados y mandara retirar sus cuerpos, para que no quedaran en la cruz durante el sábado, porque ese sábado era muy solemne.
Los soldados fueron y quebraron las piernas a los dos que habían sido crucificados con Jesús. Cuando llegaron a Él, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua.
El que vio esto lo atestigua: su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura que dice:
“No le quebrarán ninguno de sus huesos”. Y otro pasaje de la Escritura, dice:
“Verán al que ellos mismos traspasaron”.
C. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús -pero secretamente, por temor a los judíos- pidió autorización a Pilato para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se la concedió, y él fue a retirarlo.
Fue también Nicodemo, el mismo que anteriormente había ido a verlo de noche, y trajo una mezcla de mirra y áloe, que pesaba unos treinta kilos. Tomaron entonces el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con vendas, agregándole la mezcla de perfumes, según la costumbre de sepultar que tienen los judíos.
En el lugar donde lo crucificaron había una huerta y en ella, una tumba nueva, en la que todavía nadie había sido sepultado. Como era para los judíos el día de la Preparación y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús.
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